La segunda vuelta se juega en el pasaje

La segunda vuelta se juega en el pasaje

La segunda vuelta no se definirá en un panel de Santiago. Sino en el pasaje de Quillota, en el barrio periférico de Temuco, en las calles de Colchane. Allí en lugares donde viven electores que no votaron ampliamente por Jara ni Kast el 16 de noviembre, pero que miran con distancia este gobierno desgastado y la continuidad de un proyecto político que no da respuestas.

La carrera por conquistar a los electores de segunda vuelta comenzó algunas horas después de conocerse los resultados de la primera ronda. Los discursos de los ganadores se movieron en distintos ejes: miedo versus esperanza democrática por parte de la candidata del oficialismo, Jeanette Jara; mientras que José Antonio Kast centró su mensaje en la promesa de derrotar al crimen organizado y al narcotráfico, además de insistir en la continuidad del proyecto político entre Jara y el gobierno de Boric. Se abre así formalmente la competencia.

Las primeras horas marcaron también el tono de la campaña. Jara optó por una fuerte presencia en medios de comunicación: matinales, programas radiales y podcasts, donde explicó su programa, habló de su gestión como ministra y, sobre todo, enfatizó las diferencias con su adversario y quienes lo acompañan. Criticó al asesor económico de Kast, la gestión del candidato cuando fue parlamentario y su opinión frente a ciertos temas valóricos. Una receta que no parece extraña en el oficialismo: transformar el balotaje en un juicio moral más que de administración.

Kast en cambio, decidió que esta etapa de la campaña no comenzaría en un set de televisión, sino que en terreno. Partió en La Araucanía, reuniéndose con autoridades locales, vecinos y recorriendo distintas comunas donde la discusión sobre el crimen organizado, el terrorismo y la ausencia del Estado está latente. Una diferencia que no es meramente estética, sino que podría ser el lugar donde se juegue la elección.

En paralelo, la estrategia comunicacional se mantuvo separada. Jara mezcló una visita a La Pintana con la aparición en un popular podcast donde volvió a criticar a Kast y su equipo. Kast, por su parte, exhibió conversaciones con los presidentes de Argentina, Paraguay e Italia, buscando proyectar un liderazgo regional con énfasis en seguridad, migración y crecimiento.

La segunda vuelta no se definirá en un panel de Santiago. Sino en el pasaje de Quillota, en el barrio periférico de Temuco, en las calles de Colchane. Allí en lugares donde viven electores que no votaron ampliamente por Jara ni Kast el 16 de noviembre, pero que miran con distancia este gobierno desgastado y la continuidad de un proyecto político que no da respuestas.

José Antonio Kast entra en esta etapa con una ventaja numérica evidente, mientras que Jeanette Jara carga con un gobierno impopular. Sin embargo, los votos siguen en disputa en las regiones y no se transfieren por un comunicado ni por pactos en Santiago. Se conquistan en la cuadra, escuchando a los vecinos que sienten que el Estado no está presente en seguridad, salud o servicios básicos.

En este terreno, el candidato que entienda que la segunda vuelta se juega menos en el matinal y más en el pasaje tendrá la verdadera ventaja y, por el momento, quien mejor pareciera entenderlo es José Antonio Kast.


Publicado por Biobio Chile