A la espera de que Contraloría tome razón de licitación, crisis del transporte se profundiza

A la espera de que Contraloría tome razón de licitación, crisis del transporte se profundiza

Nuevas condiciones para el servicio de microbuses en el Gran Valparaíso están en revisión. En tanto, EFE espera entregar en septiembre documento para avanzar en extensión del Metro a La Calera.

Mientras en la Región Metropolitana celebraban que el Presidente Gabriel Boric anunciara en su Cuenta Pública una nueva extensión del Metro -la Línea 6 llegará a Maipú y Lo Espejo, y habrá una ruta hasta el Aeropuerto-, en Valparaíso corría la decepción, pues el Mandatario no mencionó nada sobre los desafíos regionales del transporte público, como la licitación del sistema de microbuses en el Gran Valparaíso o los avances en el proyecto de extensión del tren a La Calera; menos, el arreglo de los ascensores porteños.

La omisión recibió fuertes críticas, porque, como dice el investigador de Piensa, Víctor Inostroza, las deficiencias que exhibe el Transporte Metropolitano de Valparaíso (TMV) configuran “una situación dramática y una burla de la política a los habitantes de la región”. La primera vez que se concesionó el servicio de microbuses en Valparaíso, Viña y comunas aledañas fue en 2007, con un sistema que tenía vigencia inicial hasta 2012. Concluido dicho periodo, el sistema se fue extendiendo administrativamente sin que los usuarios percibieran mejoras. En 2020, con ocho años de atraso, el Ministerio de Transportes anunció una nueva licitación.

“Esa licitación se encuentra en la Contraloría General de la República alojada durante ya seis meses”, reconoce el gobernador Rodrigo Mundaca, quien acota que “no sabemos” la razón de dicha demora, pese a que “hemos estado haciendo gestiones para que salga a Contraloría, pero todavía no sale”.

Grave crisis

La situación es preocupante, porque “la crisis del transporte público en el Gran Valparaíso es una de las más graves que enfrenta la región en materia de servicios. Más del 60% de la flota de buses tiene una antigüedad superior a 10 años, y entre 2018 y 2025 se han perdido más de 300 buses. Esto no es sólo un dato técnico: implica menor seguridad, mayor contaminación y menos frecuencia”, indica Inostroza.

“Para miles de personas significa llegar tarde al trabajo, caminar largos tramos por la falta de recorridos o, simplemente, no tener cómo volver a casa en la noche. El sistema no se ha actualizado en décadas, por lo tanto, no responde a las necesidades de la población actual”, añade.

Asegura que “la percepción ciudadana da cuenta de esta crisis: según la última Encuesta de Calidad de Vida de Fundación Piensa, el transporte público es la segunda dimensión peor evaluada en la región. De hecho, su índice de calidad ha caído más de un 50% en la última década, siendo la dimensión que más ha empeorado”.

“Nosotros esperamos que esto salga pronto, porque hay un compromiso presidencial, del MTT, de licitar el transporte público el año 2025. Se necesitan nuevos oferentes en el transporte público, se necesitan más conductores, más máquinas, pero eso sigue siendo todavía una quimera, un sueño, porque estamos completamente entrampados a la fecha”, sostiene el gobernador.

Estamos avanzando

El seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Benigno Retamal, asegura que “para nuestro Gobierno, el mejoramiento del transporte público en el Gran Valparaíso es un compromiso que asumimos desde el primer día”.

Según detalla, “desde diciembre de 2024, cuando ingresaron las bases de licitación del Gran Valparaíso a la Contraloría General de la República (CGR) hemos estado en un proceso de permanente iteración y análisis de observaciones junto a la CGR, considerando lo complejo y extenso del procedimiento”.

“Por ello -continúa- esperamos una pronta toma de razón del ente contralor para licitar y adjudicar durante nuestra administración a las empresas que estarán a cargo de la operación de 600 buses de alto estándar, de los cuales al menos 200 serán eléctricos”.

El tema seguridad

Mundaca considera que la licitación no basta para hacer frente a la crisis que se vive: “Se necesitan muchas más cosas. Esto no se resuelve solamente con más vehículos, porque tenemos un déficit del orden de 2.000 conductores, y en infraestructura vial también”.

Desde esta perspectiva, Inostroza comenta que “la licitación debe ser una oportunidad real para cambiar la lógica del sistema, no sólo para reemplazar buses antiguos. Primero, debe garantizar que los nuevos operadores tengan estándares modernos, como pago electrónico, fiscalización en tiempo real, accesibilidad universal, aire acondicionado y medidas de seguridad a bordo”.

Precisamente, la seguridad es un tema esencial. Al respecto, Mundaca destaca que “este año hicimos un proyecto piloto con EFE con los buses de acercamiento en Limache y Olmué, y que tenía por finalidad dotar de mayor seguridad a los conductores con un botón de seguridad, un botón de pánico si lo quieres poner. Y la verdad es que ese proyecto funcionó bastante bien”.

“Pero -continúa- fue un proyecto que hoy día hay que escalar, porque a propósito de la crisis que tenemos en transporte público también tiene que ver con un tema de seguridad. Cuando el transporte público deja de fluir en nuestras ciudades al anochecer y donde los conductores no quieren arriesgarse en algunos territorios donde todavía prevalece la delincuencia y las incivilidades, y objetivamente la fuerza pública no logra llegar”.

Sueldo fijo

El investigador de Piensa también considera relevante “modificar el modelo laboral”. “Hoy los conductores compiten por pasajeros sin sueldo fijo, lo que pone en riesgo a usuarios y trabajadores. Se requiere avanzar hacia un sistema con condiciones laborales estables y profesionalización”, sostiene.

Precisamente en una reunión que hubo esta semana en el Congreso, el Presidente de la Confederación de Transporte Terrestre de la región, Óscar Cantero, comentó que “para nosotros es importante la instalación de validadores, para que el conductor tenga un sueldo fijo, no ande a la caza del pasajero, tema de seguridad, y otros temas relevantes para nuestro gremio”.

Sobre el punto, Inostroza dice que la nueva licitación “debe contemplar la integración tarifaria y modal con el Metro, los trolebuses y los ascensores, especialmente en zonas como Playa Ancha, Placilla o los cerros de Valparaíso”.

Al respecto, el seremi destaca que los “nuevos buses tendrán cabinas segregadas para los conductores, accesibilidad universal, aire acondicionado, WiFi, puertos USB y cámaras de video protección, entre otros avances. Esta renovación también vendrá acompañada por un sistema de pago electrónico del pasaje”. “Además, los conductores y conductoras contarán con sueldo fijo y jornadas laborales con turnos, cambios que van a permitir mejorar las condiciones de trabajo, seguridad y de relacionamiento con los pasajeros”, agrega.

Para Inostroza, sin embargo, “hay un punto que no se puede omitir: esta licitación sólo abarca un tercio de la flota actual, y su implementación, en el mejor de los casos, se proyecta para 2027. El resto del sistema, es decir, los otros dos tercios de los buses, seguirán operando bajo condiciones de obsolescencia y precariedad. Pensar que con esta medida se solucionarán los problemas estructurales del transporte en el Gran Valparaíso es una ilusión”, afirma.

En este sentido, considera “urgente complementar la licitación con un plan de transición para los operadores no incluidos, que permita renovar sus flotas y mejorar las condiciones del servicio”.

Más buses eléctricos

Un tema que destaca el seremi de Transporte es el ingreso de buses eléctricos, 44 de ellos ya circulando por Valparaíso. “Como parte de una potente cartera de proyectos que el MTT está llevando adelante, se considera la operación de otros 91 buses eléctricos para las comunas del Gran Valparaíso, cuya licitación está a la espera de ser reingresada a la CGR para su tramitación”, explica.

Detalla que la CGR “solicitó que, una vez tramitadas las bases de licitación del sistema de transporte público mayor del Gran Valparaíso (600 buses), se pueda dar curso a los siguientes concursos de similares características”.

Por ello, tras la toma de razón de la licitación del Gran Valparaíso “se ingresará el concurso de esta flota de casi un centenar de buses eléctricos de alto estándar que reforzarán los recorridos en la conurbación”. “La gestión que estamos realizando como Gobierno, a través del MTT, va a permitir echar a andar la transformación del sistema de transporte público mayor de Valparaíso, Viña del Mar, Concón, Quilpué y Villa Alemana, convirtiéndolo en un servicio más seguro, moderno y sustentable”, asegura.

Pero ¿están preparadas las calles del Gran Valparaíso para el funcionamiento de los buses eléctricos? “La respuesta corta es no del todo. La topografía porteña y la falta de infraestructura dedicada exige una planificación detallada. Muchos buses eléctricos actuales son de menor tamaño precisamente para poder circular por los cerros estrechos y empinados”, advierte el investigador de Piensa, Víctor Inostroza.

“En tramos como la Troncal Sur hacia Villa Alemana o Quilpué, el problema no es la tecnología de los buses, sino la ausencia de corredores exclusivos y una red de carga eléctrica robusta. Si no hay infraestructura adecuada, el riesgo es que tengamos buses modernos atrapados en tacos o sin autonomía suficientes”, agrega. En este sentido, considera que entre los desafíos de escalar a otras comunas están en “hacerlo sostenible en el tiempo y para eso se necesita infraestructura nueva”.

Extensión del metro

Otro tema relevante es la extensión del Metro a La Calera. Al respecto, el gobernador Rodrigo Mundaca cuenta que “a mí me tocó acompañar a los profesionales de EFE a entregar el estudio de impacto ambiental y entiendo que se está esperando precisamente un pronunciamiento definitivo”.

Desde EFE confirman esta información, y aseguran que concretamente están “desarrollando la segunda adenda par responder las observaciones de los servicios públicos -contenidas en el ICSARA- y las emanadas de la comunidad en la segunda etapa de participación ciudadana formal que se realizó a fines del año pasado”.

“Con la presentación de la adenda, programada para septiembre de este año, la empresa espera obtener la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable y, así, poder iniciar obras. El proceso de construcción será de aproximadamente 4 años, a partir de la obtención de la RCA favorable”. En forma paralela, además, se avanza en la ingeniería de detalle del proyecto adjudicada a fines de 2024.

“Esta extensión va a mejorar significativamente la conectividad en la provincia de Quillota. Estamos trabajando de una manera rigurosa”, sostiene Miguel Saavedra, gerente general de EFE Valparaíso. Dice que la empresa “ha realizado un esfuerzo importante para dar respuesta adecuada a las observaciones, logrando tener un proyecto robusto en materia ambiental. Por eso, aspiramos a que la entrega de la segunda adenda nos permita obtener la Resolución de Calificación Ambiental favorable. Esto es clave y un requisito para que podamos pasar a la etapa de ejecución”.

“La extensión del Metro a La Calera es una de las inversiones más estratégicas para la región: permitirá conectar a más de un millón de personas del interior con Valparaíso, Viña y el litoral central, con un modo seguro, puntual y sustentable”, destaca Inostroza.

Marcha blanca

Agrega que la nueva estación Valencia, en tanto, es una respuesta concreta a la demanda ciudadana por mejor cobertura en Quilpué Norte, sobre todo. Respecto a este punto, EFE detalla que la construcción “lleva un 70% de avance y se estima que durante cuatro trimestres pueda iniciarse la marcha blanca operacional, mientras culminan algunas faenas menores.

Actualmente, se avanza en las obras civiles de los edificios norte y sur, así como en la instalación de los sistemas”.

La empresa afirma que “la nueva estación permitirá un ahorro en el tiempo de viaje a los pasajeros y pasajeras del sector, favoreciendo el acceso a un medio de transporte sustentable y seguro. Además, impactará positivamente en la reducción de la congestión y contaminación vehicular en el Troncal Urbano, principal vía de conexión entre las comunas del interior y la costa”.

“Creo que EFE está haciendo inversiones que son importantes. Hoy día se está habilitando una nueva estación de trenes, Valencia, que va a movilizar algo así como a 600 mil personas durante el año. Es un avance”, destaca el gobernador.

Para Inostroza tanto la extensión a La Calera como la Estación Valencia “permiten acortar distancias reales y simbólicas entre la costa y el interior, y fortalecen al Metro como eje estructuran del sistema regional de transporte”

“Ahora bien, es importante soñar en grande. Mientras en Santiago son frecuentes las inauguraciones, en Valparaíso son costumbre las postergaciones. Llevamos más de 10 años discutiendo de la extensión de La Calera y aún no parten las obras. El ritmo cansino de la ejecución de obras de infraestructura estratégicas es desesperante. Tenemos que soñar en grande con la extensión a Los Andes, Placilla y Concón, además de la conexión con Santiago y el aeropuerto”, acota.

Nuevos carros

Por otra parte, EFE revela que este año llegarán a Valparaíso cinco nuevos trenes para reforzar la flota del Tren Limache-Puerto. Cuentan con tres coches,, de 77 metro de largo por tren, pueden alcanzar velocidad de hasta 140 kilómetros por hora y tienen una capacidad estimada de 660 pasajero.

Asimismo, los coches tienen dos puertas por lado, posaderas retráctiles, ventanas de termopanel que moran la eficiencia térmica y cuentas con aire acondicionado. Los nuevos rodantes están en fabricación en China, a cargo de la empresa CRRC-Sifang y, están en un 45% de avance en el ensamblaje final. Una vez en Chile, en los trenes se estallará el sistema de señalización ATP y serán sometidos a las pruebas finales.

“Con la llegada de los nuevos trenes que aumentarán nuestra flota y la puesta en marcha de la anhelada estación Valencia, dentro de este año se comenzarán a concretar hitos relevantes para el transporte público regional, en materia ferroviaria”, indica Saavedra.

El dolor de cabeza

Los ascensores siguen siendo una de las complejidades que enfrenta Valparaíso.Según dijo el Presidente en su Cuenta Pública, “se avanzó en los proyectos de ascensores licitando las otras del ascensor Artillería en la ciudad de Valparaíso, el cual se encuentra en proceso de revaluación para posterior adjudicación”.

El gobernador Rodrigo Mundaca apunta a que “había un compromiso presidencial de echar a andar los ascensores, porque no solamente son patrimonio de nuestra región, sino que son un medio de transporte, sobre todo, de la personas que viven en los cerros”.

Recientemente -continúa- hay un desperfecto en el Espíritu Santo y no está funcionando; las licitaciones para poder recuperar Artillería por ejemplo, que es del orden de 15 mil millones de pesos también se cayó. Por tanto, creo que hoy día en materia de ascensores el Gobierno queda al debe (…), y la verdad es que va a concluir el mandato y ninguno de esos ascensores se a poner en marcha”.

“Nosotros como gobierno regional somos propietarios de nueve, y sos están en comodato a la Municipalidad de Valparaíso desde la gestión de Celis el año 2012”, explica Mundaca, recordando que “a mí me tocó prorrogar el comodato en año 2021. Pero la reparación de los ascensores es una responsabilidad fundamentalmente del gobierno central a través de la División de Arquitectura del MOP”.

“Ya hemos tenido muchas controversias con la División de Arquitectura del MOP cuando hemos planteado y emplazado para que puedan hacer las reparaciones que corresponden, pero la verdad seguimos estando en la misma situación”, lamenta.

Víctor Inostroza considera que “la situación de los ascensores es preocupante: de los 19 históricos, sólo seis están operativos y varios llevan años fuera de servicio”. “Necesitamos una mirada que reconozca su rol en la movilidad cotidiana y que permita planificar su recuperación como parte integral del sistema de transporte. De lo contrario, seguiremos perdiendo un servicio público irremplazable y prontamente identitario”, finaliza el investigador de Piensa.

 


Entrevista publicada en El Mercurio de Valparaíso