Mala evaluación como alcalde y conflictos con la izquierda: las claves tras la caída de Sharp en la elección parlamentaria

Mala evaluación como alcalde y conflictos con la izquierda: las claves tras la caída de Sharp en la elección parlamentaria

Su frustrada incursión en el Congreso, a despecho del liderazgo que llegó a representar, contrasta con el escaño que sí conquistó quien los expertos ven en sus antípodas: el excarabinero Sebastián Zamora.

MAURICIO SILVA

Con un respaldo de 46 mil votos en 2016, que creció a 64 mil en 2021, Jorge Sharp Fajardo logró regir du- rante dos períodos como alcalde de Valparaíso, convirtiéndose en una de las figuras con proyección nacional de la entonces nueva izquierda en esa región. Por ello, no pasó desapercibido su frustrado intento de convertirse en diputado por el distrito 7, integrado por las comunas costeras entre Concón y Santo Domingo, y las islas de Juan Fernández y Rapa Nui.

Incorporado como independiente a la lista de Verdes, Regionalistas y Humanistas, el abogado logró solo 28.402 sufragios (5,07%). De todas formas, logró un respaldo algo superior a tres de los ocho diputados electos: el PDG Juan Valenzuela con 4,67%, el RN Andrés Celis con el 4,94% y el independiente Sebas- tián Zamora, de la lista de Republicanos, con 4,6%.

Debido a esto, el analista político y académico de la U. Adolfo Ibáñez, Fernando Wilson, achaca en parte a un efecto del sistema electoral la frustrada tentativa de Sharp.}

“Hay un consenso en que es un desastre”

Wilson destaca que el exalcalde debió incorporarse a una lista parla- mentaria débil debido a su “ostracismo” dentro de la izquierda. “Sharp se enemistó con muchos liderazgos locales, porque aspiraba a la hegemonía. Se sentía de algún modo al mismo nivel de Gabriel Boric, como cuando por ejemplo se salió de la entonces Izquierda Autónoma que concurrió al acuerdo nacional del 15 de noviembre”, expresó, lo que contrastaba con la situación de Valparaíso, en “que tras la administración de Sharp hay un consenso en que es un desastre”. Para el director de la fundación Piensa, Juan Pablo Rodríguez, “su aversión a plegarse a proyectos colectivos que no sean liderados por él y un estilo beligerante, junto a su mala admi- nistración de la comuna, le pasaron la cuenta y explican su mal resultado parlamentario. Obtuvo menos votos que cada uno de los tres parlamentarios de izquierda electos”. Algo que las encuestas de opinión de la fundación reflejaban, añade: mientras en 2017 un 49% lo evaluaba positivamente, y un 22% mal, en 2024 solo un 15% lo valoraba bien y un 55% en forma negativa.

“Demanda de restauración del orden”

Ambos expertos contrastan su desempeño en estos comicios con alguien que estaba en sus antípodas: el cabo de Carabineros Sebastián Zamora. Durante el estallido, mientras Sharp se unía a las protestas gri- tando “el que no salta es paco”, Zamora enfrentó cargos de homicidio luego fue absuelto por la caída de un manifestante al Mapocho tras una embestida policial en el puente Pío Nono.

“Sharp era el liderazgo de un movimiento que explotó en el estallido y que planteaba que Chile era un país rico mal distribuido. El cabo Zamora obtiene legitimidad respecto a todo su bullado proceso, que se atribuyó a persecución de la fiscal frente a la concepción de un Chile pobre y endeudado por excesos de esta izquierda”, dice Wilson.

Rodríguez coincide: “Hay en esta elección algo de contrarrevolución: si la de 2021 estuvo marcada por la estela del estallido, esta de 2025 está definida por la demana de restauración del orden. Explica, en parte, que un símbolo antioctubrista, como el cabo Zamora, haya tenido una tan alta votación”.


Publicado por El Mercurio