Arquitecto criticó que las autoridades “se hacen las sorprendidas”. Ministro de Seguridad afirmó que los dichos son una “opinión desde su trayectoria”.
Controversia han causado los dichos del reconocido arquitecto y ganador del Premio Pritzker 2016, Alejandro Aravena, luego de denunciar que el narcotráfico ha financiado la reconstrucción de asentamientos precarios de Viña del Mar, declaraciones que llevaron a la Fiscalía Regional a iniciar una investigación de oficio.
Luego de aseverar en una entrevista con Mesa Central de T13 Radio que hubo sectores “enteramente reconstruidos por el mundo narco”, afirmando incluso haber visto a personas entregando sobres a los damnificados, el profesional salió a aclarar sus dichos a través de un comunicado, reconociendo, en primera instancia, que “en Viña hay muchas familias que han reconstruido esforzadamente con sus propios recursos”. Sin perjuicio de ello, insistió en que “la presencia del narco la vemos sobre todo en las reconstrucciones informales y las tomas”.
Por otro lado, apuntó contra las autoridades regionales, luego de que el delegado presidencial, Yanino Riquelme, y el gobernador de la zona, Rodrigo Mundaca, calificaran sus declaraciones como “irresponsables” y “temerarias”, respectivamente, exigiendo al arquitecto presentar pruebas.
Apuntó a autoridades
En ese contexto, Aravena calificó como “lamentable” que “ciertas autoridades se hagan los sorprendidos frente a una eventual ausencia del Estado y requieran pruebas para siquiera darle credibilidad a esta realidad”, argumentando que “la infinidad de vivencias relatadas por vecinos y vecinas agobiados, para nosotros es suficiente para sentir que debemos hacer algo al respecto”.
En paralelo, el arquitecto aclaró que no ha sido testigo directo de que el narco financie la reconstrucción. “Nosotros no somos testigos especiales ni tenemos acceso a ningún tipo de información privilegiada”, dijo, añadiendo que “la entrevista simplemente hacía referencia a nuestra experiencia sistemática en terreno trabajando en contextos vulnerables. Y dado que la ciudad es el campo de una disputa territorial, no es de extrañar que un desastre como un incendio sea una oportunidad de conquista territorial en que el Estado de derecho es sustituido por la ley del más fuerte”.
No obstante, Aravena subrayó que este fenómeno no es exclusivo de Viña del Mar.
“La presencia de narcos en nuestros proyectos de vivienda se remonta al 2003, en Iquique, donde para poder iniciar las obras nos vimos enfrentados a barricadas que los narcos levantaron para resistir el desalojo. Lo vivimos luego el 2008, en Barnechea, donde en las reuniones abiertas, las familias permanecían en silencio por el temor a represalias, para luego en privado manifestar que estaban muy de acuerdo con el proyecto”, explicó.
Otro ejemplo, dijo, ocurrió en 2021, en un proyecto en San Fernando, “en el cual las trabajadoras sociales del Minvu fueron amedrentadas en sus propios hogares. Esa vez nos tuvimos que replegar”, reconoció.
En ese marco, dijo que “no deja de ser frustrante que algo tan evidente haya tomado tanto tiempo en generar tracción”.
El también académico de la Escuela de Arquitectura UC instó a centrar la discusión en la dimensión cultural del fenómeno narco, la llamada “narcocultura”: “Este cambio de eje es cultural y requiere la construcción de otros modelos de referencia para los cuales el cine, la música o los deportes pueden tener un rol clave. Y si bien es un camino largo, en el intertanto podríamos, al menos, no normalizar al narco. Por eso era tan importante que no viniera Peso Pluma a Viña del Mar”.
Investigar “a fondo”
Respecto al calibre de la denuncia, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, afirmó que “lo planteado por (Alejandro) Aravena es una opinión desde su trayectoria profesional en contextos vulnerables”.
En tanto, el diputado Arturo Barrios (PS) sostuvo que “las declaraciones del arquitecto Alejandro Aravena deben ir acompañadas de pruebas fehacientes, y de existir, estas deben ser entregadas a la justicia. Sólo así se podría hacer una evaluación certera respecto a la veracidad de los hechos que él plantea”.
Mientras, el diputado Tomás Lagomarsino (Partido Radical) exigió que el “Ministerio Público investigue a fondo esta materia y, por otro lado, que quien dio la afirmación, en este caso el arquitecto, se haga responsable de sus palabras”.
Desde la academia, Ignacio Aravena, Ph. D. en Planificación Urbana e investigador de la Fundación Piensa, afirmó que “las declaraciones son bastante graves”; sin embargo, criticó el hecho que el arquitecto “no ha presentado antecedentes concretos”.
“No creo que él esté mintiendo, pero creo que cuando los dichos no se acompañan de hechos, son sólo un comentario. No lo podemos tomar como una verdad”, señaló.
“Uno no puede andar asustando a la población de esa manera por hacer esos comentarios”, indicó el investigador.
Noticia publicada en El Mercurio de Valparaíso