Efectos del ahorro para la vivienda
Señor Director:
El nuevo Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV) ha sido celebrado transversalmente como una herramienta que facilita el acceso a la casa propia. Sin embargo, sumado al Fogaes y al subsidio a la tasa, esta ampliación de la capacidad de compra también puede tener efectos adversos.
Un punto que merece atención es el límite de UF 6.000. Según cifras de la Cámara Chilena de la Construcción, cerca del 88% de la oferta actual de vivienda nueva se encuentra bajo ese umbral, por lo que estamos ante un beneficio que alcanza a la gran mayoría del mercado.
Con el AVV, las familias pueden ahorrar un 7% y recibir otro 3% del Estado, mientras otras medidas permiten financiar cerca del 90% restante a una tasa menor. Si una fracción amplia de compradores aumenta su capacidad de pago mientras seguimos construyendo poco, es difícil pensar que ese mayor poder adquisitivo no se capitalice en mayores precios.
En el corto plazo esto puede ayudar a liquidar stock. Pero sin resolver los problemas estructurales de oferta, corremos el riesgo de subsidiar al comprador para terminar subsidiando indirectamente el precio de venta, alejándonos del anunciado “país de propietarios”.
Carta publicada en El Mercurio