Presupuesto
Señor Director,
El MINVU aumentará su presupuesto en 13% para 2026, lo que es una buena noticia pensando en la crisis habitacional que enfrentamos. Sin embargo, las deudas acumuladas generan dudas sobre cómo se usarán realmente esos recursos.
La propuesta de presupuesto propone recortar 30 mil subsidios, lo que implicaría un ahorro cercano a 30 millones de UF. Aun así, el Fondo Solidario de Vivienda –destinado al 40% más vulnerable– incrementa su presupuesto en 25%, pero reduce a la mitad el número de subsidios. Ocurre algo similar en el programa de Integración Social, cuyo gasto proyectado aumenta apenas 1%, mientras sus unidades disminuyen 20%. Todo indica que los mayores costos de construcción no explican esa brecha.
Estos antecedentes nos invitan a reflexionar sobre cuánto del presupuesto 2026 se destinará a pagar obras y compromisos pendientes versus las nuevas soluciones habitacionales a construir. La Cámara Chilena de la Construcción ha advertido que el MOP destinará cerca del 95% de su presupuesto de inversión a cubrir deudas previas; desconocemos si la situación en vivienda será similar.
En un contexto donde el déficit habitacional crece, cabe preguntarse cuál será el legado que se deja al próximo gobierno. Más aún cuando prácticamente todos los candidatos proponen construir más viviendas que el actual, algo difícil de lograr con un presupuesto cada vez más comprometido.
Carta publicada en La Segunda