San Antonio

San Antonio

Señor Director,

El anuncio de expropiar el terreno de la toma de San Antonio es una mala señal por tres razones.

Primero, instala un trato preferente. Se prioriza a un campamento por sobre miles de familias que llevan años organizadas en comités de vivienda y respetando la fila. El argumento del tamaño tampoco es válido pues el campamento Manuel Bustos, con más de mil familias, lleva décadas trabajando pacíficamente por una solución definitiva.

Segundo, es fiscalmente imprudente. El monto anunciado equivale a una fracción relevante del programa de asentamientos precarios a nivel nacional. Más aún, la región de Valparaíso enfrentará un recorte significativo en 2026 (20%) y buena parte del presupuesto se destinará a pagar deudas, por lo que agregar este proyecto reduce aún más las posibilidades a otras familias de acceder a una solución habitacional.

Tercero, el precio está lejos de estar despejado. Diversas tasaciones superan significativamente lo propuesto por el MINVU, por lo que el costo final puede escalar y estrechar todavía más el margen anterior.

San Antonio vuelve a mostrar un patrón de reacciones tardías y medidas de última hora frente a un fallo judicial, en vez de una estrategia clara que privilegie a quienes respetan la fila.


Carta publicada en La Segunda