Concejo aprueba nuevo proyecto que reconvierte el ex Hotel Punta Piqueros

Concejo aprueba nuevo proyecto que reconvierte el ex Hotel Punta Piqueros

CONCÓN. Avanza “Punta Mar”: iniciativa contempla restaurantes y oficinas. “Es un impulso al turismo y al empleo”, destacó el alcalde Freddy Ramírez

Diecisiete años de un conflicto que ha marcado la discusión urbanística-ambiental del país podrían estar prontos a finalizar. Este lunes, el Concejo Municipal de Concón aprobó -con cinco votos a favor, un rechazo y una abstención- el expediente del anteproyecto Punta Mar, propuesta de la Inmobiliaria Punta Piqueros que busca reconvertir el controvertido hotel que está por cumplir 18 años de tramitación, teniendo en cuenta la primera solicitud de anteproyecto, presentada por la desarrolladora en 2008.

En 2024, el Hotel Punta Piqueros estaba contra las cuerdas: en enero, la Seremi de Vivienda y Urbanismo de Valparaíso ordenó la inminente demolición del edificio de diez pisos, argumentando que la estructura no se ajustaba al Plan Regulador Comunal de Concón. Sin embargo, desde agosto de 2024 la Inmobiliaria Punta Piqueros y la Municipalidad de Concón trabajan en un acuerdo de conciliación supervisado por la Corte de Apelaciones de Valparaíso.

Dicho avenimiento establece, en lo medular, dos puntos fundamentales: mientras la Inmobiliaria Punta Piqueros se compromete a desistir de la demanda por US$ 97 millones contra el Fisco de Chile, el Ministerio de Vivienda y la Municipalidad de Concón -por daño emergente, lucro cesante y daño moral-, la casa consistorial debería analizar la regularización del edificio, evitando su demolición. Esto último, siempre y cuando la desarrolladora desistiera del hotel y reformulara la iniciativa, lo que finalmente hizo a través del nuevo proyecto Punta Mar.

COWORKING Y SERVICIOS

Tras más de tres lustros de tramitación, la expectativa era alta en torno a lo que pudiese resolver el Concejo Municipal de Concón este lunes sobre el anteproyecto Punta Mar. “Estamos tomando una decisión muy importante en este Concejo”, adelantaba el alcalde Freddy Ramírez, previo a la votación de los ediles.

En la sesión, el director de Obras de Concón, Alberto Radrigán, informó a los concejales que el nuevo proyecto Punta Mar se ajusta a los márgenes actuales del Plan Regulador Comunal. En ese marco, aclaró que “este anteproyecto difiere del que se ha conocido con anterioridad, en el sentido de que este ya no considera un hotel, sino que considera un equipamiento de servicio, en el mismo edificio, pero variando el destino. Esa es la principal diferencia”.

En efecto, Punta Mar supone un giro en 180 grados respecto al proyecto original, el ex Hotel Punta Piqueros. Según reveló Diario Financiero, lo que iba a ser un complejo hotelero de 134 habitaciones se transformará en un inmueble sin pernoctación, destinado principalmente a oficinas, espacios de coworking y recintos gastronómicos, con un rediseño que reduce la altura del edificio, ajustándose así a los márgenes al Plan Regulador de Concón.

La reconversión contempla pasar de los diez pisos inicialmente proyectados a una estructura equivalente a ocho pisos: desde la planta -6 al piso 2, considerando que el nivel 1 se encontrará al nivel de calle. En la primera planta, los gestores del proyecto prevén instalar áreas de coworking y espacios para tiendas y artistas. En paralelo, en la planta 2, la desarrolladora pretende dar cabida a restaurantes tipo bulevar.

AMPLIO RESPALDO

Luego de más de cuarenta minutos de exposición y deliberaciones, el Concejo Municipal finalmente aprobó el nuevo proyecto Punta Mar, con cinco votos a favor -incluido el del alcalde Freddy Ramírez-, un rechazo, de la concejala María José Aguirre (indep./Evópoli), y una abstención, del concejal Ricardo Urenda (indep./Evópoli).

“Quiero fundamentar mi rechazo a este anteproyecto, desde una perspectiva estrictamente de seguridad. Si bien hoy se nos solicita pronunciarnos en el marco de la Ley Lorca, no puedo desentenderme del riesgo que implica esta construcción”, sostuvo la concejala Aguirre. Enfatizó, además, que “el maquillaje que se le ha aplicado al proyecto -cambio de nombre, de destino y su adaptación formal al Plan Regulador de Concón- no resuelve los puntos de fondo, porque la edificación sigue ubicada en el mismo lugar, en plena zona de amenaza de inundación bajo la cota 30 establecida por Senapred”.

Por el contrario, el exalcalde Jorge Valdovinos, uno de los cuatro concejales que se mostró a favor, lamentó que el proyecto no preserve su destino original. “Me pronunciaré a favor, aprobando este anteproyecto; no obstante, no deja de perturbarme que Concón y su gente trabajadora hayan perdido un hotel de siete estrellas, que sería el más codiciado de la gran bahía de Valparaíso”. Y subrayó: “Lo que no entiendo es por qué ahora se lleva a anunciamiento sólo cambiando el destino, el cual va a tener igualmente afluencia de público”.

En la misma línea, la concejala Paulina Zúñiga (Partido Republicano) enfatizó que “el daño (ambiental) que pudo hacerse ya está hecho y el edificio está ahí, y hay que darle un uso”, mientras que la edil Elda Arteaga (DC), si bien reconoció el riesgo de la estructura ante eventuales tsunamis, sostuvo que esto se extiende a muchos otros servicios alojados en la comuna.

El alcalde de Concón, Freddy Ramírez, destacó la aprobación por parte del Concejo Municipal, afirmando que Punta Mar “es una alternativa al ya fracasado Hotel Punta Piqueros y que lleva más de 13 años de tramitaciones legales y técnicas”. Asimismo, enfatizó que el nuevo proyecto cumple con las normas del Plan Regulador y de la Ley General de Urbanismo.

“Lo que viene a continuación -añadió- es que la empresa inmobiliaria presente ante la Dirección de Obras lo que corresponde a la solicitud de permiso de obra. Así que estamos hoy día dando un impulso a evitar este tipo de situaciones que se repitan en el futuro y, por supuesto, también a poder desarrollar el turismo, el empleo y la productividad en Concón”.

“NO CIERRA EL CASO”

Ignacio Aravena, consultor en economía urbana e investigador de la Fundación Piensa, destaca que

“este hito entrega una buena señal sobre la disposición para encontrar una solución a un edificio que lleva 16 años en proceso de tramitación y construcción”. Y agrega: “Es importante recordar que la demolición también impone costos ambientales y urbanos relevantes, por lo que hacerlo no es una decisión trivial”.

No obstante, advierte que “la aprobación de un anteproyecto no cierra definitivamente el caso”, puesto que el permiso de obras “requiere de más antecedentes para aprobar la propuesta, lo que implica estudios ambientales, de mitigación vial y otras evaluaciones técnicas”.

Esta situación, remarcó el experto, no es nueva para la inmobiliaria, recordando que en 2009 fue aprobado su anteproyecto y que en 2011 recibió su permiso de obras, el mismo que años después fue invalidado.


Noticia publicada en El Mercurio de Valparaíso